—- ¿Y por qué el cardenal protegió a Carlos López?, le pregunté a Romero Colín en entrevista.
—- Porque es igual que ellos. Si no le pareciera lo que hacen, los hubiera atacado. Si no les dice nada, es porque es igual, porque es también abusador de niños. No hay otra explicación. El padre Carlos nunca tuvo miedo de que sus superiores le hicieran algo; al contrario, era muy descarado. Seguramente porque se sabía protegido”.